Ssegún datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), que entre 2019 y 2024 atendió más de 7 mil denuncias relacionadas con desplazamiento forzado interno. De las 18,066 personas afectadas, 3,736 eran niñas, niños y adolescentes, en su mayoría entre 6 y 12 años.
El pico más alto se registró en 2023, con 1,243 menores desplazados, es decir, tres cada día. Las principales causas identificadas fueron amenazas (43%), extorsión (10%) y asesinato de familiares (10%), muchas veces asociadas a estructuras criminales.
La coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, Elsy Reyes, advirtió que la niñez desplazada no solo sufre pérdida de hogar y comunidad, sino también interrupción escolar, afectaciones emocionales y riesgos de seguridad en los nuevos lugares a donde llegan.
Desde 2016, el Conadeh, con apoyo del ACNUR, mantiene activa la Unidad de Desplazamiento Forzado Interno, que monitorea este fenómeno y exige acciones urgentes del Estado para proteger a la infancia víctima de violencia y desplazamiento.














