El Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró este martes a Nasry Asfura como presidente electo de Honduras para el período 2026-2030, luego de aprobarse por mayoría de votos la declaratoria de las elecciones generales en el nivel electivo presidencial.
La decisión fue adoptada con el voto favorable de la consejera presidenta Ana Paola Hall y la consejera vocal Cossette López, y el consejero suplente, Carlos Enrique Cardona.
De acuerdo con los datos oficiales publicados en el portal del CNE, y con el 99,93 % de las actas escrutadas, Asfura, candidato del Partido Nacional, obtuvo 1,481,517 votos, equivalentes al 40,26 % del total. En segundo lugar se ubicó Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con 1,455,169 votos (39,54 %), seguido por Rixi Moncada, del Partido Libertad y Refundación (Libre), con 706,266 votos (19,19 %).
Aprobación de informe técnico
La declaratoria presidencial se produjo luego de una sesión virtual del pleno del CNE, en la que la secretaria general del organismo, Telma Cristina Martínez, presentó un informe técnico recomendando emitir la declaratoria con base en los resultados contabilizados hasta ese momento.
La recomendación fue formalizada mediante el Oficio No. AAEG-CNE-010-2025, en el cual se detallan las condiciones excepcionales que, según el informe, afectaron el desarrollo normal del escrutinio especial y pusieron en riesgo el cumplimiento de los plazos establecidos en el cronograma electoral.
En el documento, Martínez expuso que, aunque inicialmente se remitieron 76 borradores de resolución bajo condiciones normales, en las últimas dos semanas la situación en el Centro de Logística Electoral (CLE) se volvió crítica. Entre las principales irregularidades señaladas figuran la negativa de miembros de las Juntas Especiales de Verificación y Recuento (JEVR) a integrar mesas de trabajo, la lentitud deliberada en algunos procesos y un clima de inseguridad que derivó en altercados y enfrentamientos físicos entre representantes de distintos partidos.
Asimismo, el informe denunció la injerencia indebida de fedatarios de actas en las decisiones de las JEVR, así como la práctica reiterada de dejar actas de cierre en cero sin una valoración lógica, lo que generó al menos 103 escrutinios impugnados que deberán ser resueltos posteriormente por el pleno del CNE.
Ante este escenario, la secretaria general recomendó emitir la declaratoria presidencial con los datos disponibles del TREP, con el objetivo de salvaguardar el proceso electoral y respetar la voluntad expresada por la ciudadanía en las urnas el pasado 30 de noviembre.
Además, el informe técnico sugiere declarar “sin lugar” las solicitudes de nulidad y recuento especial en otros niveles electivos, remitiendo a las partes inconformes al Tribunal de Justicia Electoral (TJE) para la interposición de los recursos legales correspondientes.














