Con los pies marcados por más de 300 kilómetros de recorrido a pie, el sacerdote franciscano Leopoldo Serrano continúo su agenda de reuniones políticas y esta vez fue en el Congreso Nacional trasladando su mensaje que trasciende credos y partidos: Honduras necesita diálogo, reconciliación y compromiso con el bien común.
El padre Serrano se reunió con el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Roosevelt Hernández, y posteriormente compareció ante el pleno del Congreso Nacional.
En ambos espacios, llamó a la reflexión sobre el papel que tanto las Fuerzas Armadas como los legisladores juegan en el proceso electoral y en la estabilidad democrática del país.
El sacerdote franciscano ha dejado claro que su sacrificio no busca protagonismo, sino despertar conciencia.
Su mensaje es claro: “La democracia no se construye con confrontación, sino con voluntad de escuchar, ceder y construir juntos. En un país marcado por divisiones históricas, su paso firme sobre el asfalto se convierte en un eco que llama a pensar primero en Honduras”.















