Entre enero y julio de 2025, Honduras ha registrado 1,269 homicidios, de los cuales 90 corresponden a niñas, niños y adolescentes. Al menos 11 de las víctimas eran estudiantes, incluidos dos niñas, según datos recopilados por Casa Alianza Honduras.
Las cifras evidencian un patrón alarmante: la violencia continúa alcanzando a los sectores más vulnerables, pese a las medidas de seguridad implementadas a nivel nacional.
El caso más reciente ocurrió en la colonia La Pradera de San Pedro Sula, donde dos estudiantes, Bryan Josué Núñez Pineda y Luis Eduardo Cardona Miranda, fueron asesinados. Un tercer joven resultó herido se encuentra estable y permanece hospitalizado.
La organización Casa Alianza condenó estos hechos y expresó su preocupación por el creciente número de menores víctimas de violencia armada.
A pesar de la vigencia del estado de excepción, vigente desde diciembre de 2022, los índices de violencia no han disminuido de manera significativa, especialmente entre la población joven.
Organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que esta política ha fallado en su objetivo de garantizar seguridad ciudadana y exigen un enfoque más preventivo y con perspectiva de derechos.
Casa Alianza hizo un llamado urgente al Estado hondureño para que investigue a fondo estos crímenes, sancione a los responsables y adopte medidas eficaces para proteger la vida de niñas, niños y adolescentes.
Finalmente, la organización recordó que el derecho a la vida está protegido por la Constitución y por tratados internacionales que Honduras ha ratificado, como la Convención sobre los Derechos del Niño.











